




Six Seasons Hotel
Piscina infinita y jacuzzi en el corazón de Dhaka
Sobre este hotel
El Six Seasons Hotel te sitúa en el vibrante corazón de Dhaka, con el sereno lago Gulshan a solo un minuto a pie. Los días aquí pueden comenzar con un refrescante chapuzón en la piscina infinita, que ofrece una perspectiva única de la ciudad mientras nadas. Las tardes son perfectas para relajarse en el jacuzzi, dejando que los chorros alivien cualquier fatiga del viaje. Con tres opciones gastronómicas distintas en el lugar, estás bien atendido desde el desayuno hasta la cena, asegurando una estancia cómoda y sin interrupciones. Las elegantes habitaciones con aire acondicionado ofrecen un refugio tranquilo, equipadas con todas las comodidades modernas necesarias después de un día explorando la ciudad o relajándote junto al agua.
- Piscina infinita
- Jacuzzi
- Tres restaurantes
- Cerca del lago Gulshan
Nuestra opinión
Este hotel es ideal para viajeros que aprecian una experiencia de piscina dedicada, especialmente aquellos que valoran una piscina infinita con vistas a la ciudad y la relajación de un jacuzzi. Parejas y viajeros solitarios que buscan una escapada tranquila dentro de una ciudad bulliciosa encontrarán esto particularmente atractivo. Las familias podrían encontrar que la zona de la piscina está más orientada a la relajación que al juego activo, así que tenlo en cuenta si viajas con niños pequeños que necesitan amplias zonas de chapoteo.
- ✓Dirígete a la piscina infinita temprano por la mañana para un baño tranquilo y vistas a la ciudad
- ✓Aprovecha el jacuzzi al final de la tarde para relajarte después de explorar Dhaka
- ✓Explora las opciones gastronómicas del hotel; con tres opciones, encontrarás algo a tu gusto
Por qué nos gusta
- La piscina infinita con vistas a la ciudad
- Jacuzzi relajante para desconectar
- Proximidad al lago Gulshan
- Tres opciones gastronómicas en el lugar
Por qué encanta a los viajerosSix Seasons Hotel nos puso a un minuto a pie de Gulshan Lake, algo que se convirtió en nuestra rutina de la tarde en familia una vez que los niños se habían hartado de la piscina infinita durante el día. El jacuzzi me atraía más a mí que a los niños, que preferían echar carreras por el borde de la piscina, y tener tres opciones gastronómicas en el hotel evitó que alguien de nuestro grupo se quedara sin nada que le gustara comer.