The Strand Hotel Yangon
Una joya de 1901 con vaso tras las suites
Sobre este hotel
Aquí la piscina se lee como un extra de patio privado más que como el centro de la estancia, lo que encaja con huéspedes que reservaron el Strand primero por las suites con mayordomo y los pasillos de teca colonial, y la piscina en segundo lugar. A diferencia de las terrazas abiertas de las torres más recientes de Yangon, este vaso queda bajo y a la sombra, más fresco al tacto incluso en temporada calurosa, y rara vez con más de un puñado de huéspedes a la vez. El jacuzzi está a pocos pasos del vaso, dentro del mismo patio tranquilo en lugar de una planta de spa aparte. El mercado Bogyoke Aung San queda a nueve minutos en taxi, y las noches transcurren en el restaurante y el bar del hotel más que en el centro.
- Piscina exterior
- Jacuzzi
- Gimnasio
- Spa
Nuestra opinión
Este hotel conviene a los viajeros que quieren el Yangon colonial bien hecho, dejando la piscina como un extra más que como la atracción principal. Las parejas que celebran una ocasión especial sacaran el mayor partido del servicio de mayordomo y del ambiente más intimo. Quienes busquen un presupuesto ajustado o un gran vaso de resort deberían mirar otras opciones de esta lista, ya que tanto la tarifa como el tamaño de la piscina siguen siendo modestos para el nivel cinco estrellas.
- ✓Reserva una habitación con vistas al patio si eso te importa, no todas las suites dan a el
- ✓Aprovecha el jacuzzi a media mañana, antes de que la sombra abandone la terraza
- ✓Camina por Strand Road al atardecer en vez de coger un taxi, las fachadas coloniales merecen el paseo
Por qué nos gusta
- Edificio colonial de 1901 en Strand Road
- Piscina de patio a la sombra
- Jacuzzi a pocos pasos del agua
- Servicio de mayordomo personal
Por qué encanta a los viajerosEl vaso era más pequeño de lo que sugeria la tarifa, pero la sombra encima nos permitio usarlo a las 14h sin asarnos, al contrario que las terrazas abiertas que probamos en otros hoteles de la ciudad. El servicio de mayordomo gestiono una llegada tardia sin ningún problema. La cena en el restaurante del hotel se alargo con calma, algo que nos vino muy bien. El edificio ya justifica la estancia, la piscina queda como un extra discreto más que como el motivo de venir.