




Grand Riviera Hotel
Un bar en el agua, jacuzzi y discoteca para una noche completa
Sobre este hotel
La planta de bienestar aquí cumple una doble función, un vaso spa y jacuzzi para desconectar, un bar en el agua para seguir en la piscina tras la puesta de sol, y una discoteca para quienes quieren que la noche continúe. Habitaciones familiares y seguridad las 24 horas conviven con los servicios de vida nocturna, una combinación inusual pero que funciona para un hotel que claramente sirve tanto a viajeros de negocios como a familias en visita. El restaurante ofrece una de las cartas más amplias de Port Harcourt, con cocina africana, china, francesa, española y barbacoa, y un desayuno que va de continental a inglés completo y asiático. El check-in exprés y la salida rápida mantienen fluidas las llegadas tras los aproximadamente 28 kilómetros desde el aeropuerto.
- Bar en el agua
- Jacuzzi
- Vaso spa
- Discoteca
Nuestra opinión
Quien se aloje aquí encontrará la combinación de bienestar y vida nocturna más completa de Port Harcourt, con el bar en el agua y la discoteca marcando la diferencia frente a cualquier otro hotel de la ciudad con jacuzzi o vaso spa. Grupos y viajeros de negocios que quieran una noche sin salir del hotel sacarán el mayor partido, aunque quien busque una estancia tranquila podría encontrar la discoteca más animada de lo esperado.
- ✓Pregunta qué noches funciona la discoteca, ya que no está garantizada todas las noches pese a ser un servicio permanente.
- ✓Reserva una habitación familiar alejada del lado del bar en el agua si una estancia más tranquila importa más que la cercanía al agua.
- ✓Prueba la opción de barbacoa de la carta, una de las más amplias entre la cocina africana, china y española del restaurante.
Por qué nos gusta
- Un bar en el agua junto a la piscina exterior
- Jacuzzi y vaso spa en la misma planta de bienestar
- Una discoteca para noches que van más allá del agua
- Una carta de restaurante inusualmente amplia
Por qué encanta a los viajerosUna compañera y yo acabamos quedándonos dos noches más aquí tras un viaje que se alargó, y el bar en el agua fue la forma más sencilla de desconectar sin organizar una salida de verdad. La discoteca nos sorprendió, animada incluso entre semana, y convirtió una noche en fiesta en vez de otra cena con servicio de habitaciones. Las habitaciones familiares también parecían bien pensadas, aunque no las necesitamos. La carta del restaurante daba para tanta variedad que ninguna se cansó de comer allí.