




Foreign Trade Centre YUEHUA Hotel,Fuzhou
Zona de juegos familiar y piscina cubierta cerca de las callejuelas antiguas
Sobre este hotel
Este establecimiento merece sus cinco estrellas gracias a una verdadera combinación familiar: una piscina cubierta y un jacuzzi junto a una zona de juegos infantil, más un servicio de toallas de piscina que elimina una de las pequeñas fricciones de un día de piscina en familia. Está a 15 minutos a pie del parque de aguas termales de Fuzhou y cerca de Fuzhou Gong Alley y Nanhou Street, manteniendo el casco antiguo al alcance sin taxi. Las parejas valoran especialmente bien la ubicación, con una puntuación de 9,0 para una escapada en pareja, lo que sugiere un atractivo que va mucho más allá de las familias con una zona de juegos. El aeropuerto está a 47 km, una distancia razonable que recompensa una llegada anticipada frente a un vuelo tardío agotador.
- Piscina cubierta
- Zona de juegos infantil
- Jacuzzi
- Cerca del parque termal
Nuestra opinión
Este hotel conviene a familias que quieren una verdadera zona de juegos junto a la piscina y no solo un pequeño chapoteadero, y también funciona muy bien para parejas dada la buena puntuación de ubicación. El jacuzzi es un verdadero plus tras un día en Sanfang Qixiang. Conviene menos a un viaje de negocios centrado solo en los centros de exposiciones de la nueva zona este.
- ✓Usa la zona de juegos a última hora de la tarde una vez pasado el calor de mediodía, justo junto a la piscina para una vigilancia fácil.
- ✓Camina al parque termal por la mañana antes de que el día se anime; es un trayecto plano de 15 minutos desde el hotel.
- ✓Pide las toallas de piscina en recepción en vez de en el puesto de la piscina para evitar la cola en horas de más afluencia.
Por qué nos gusta
- Una verdadera zona de juegos infantil junto a la piscina
- Jacuzzi junto a la piscina cubierta
- 15 minutos a pie del parque de aguas termales
- Servicio de toallas de piscina y playa incluido
Por qué encanta a los viajerosReservamos tanto por la zona de juegos como por la piscina, y tenerlas una junto a otra permitió que un progenitor siempre vigilara a los niños mientras el otro disfrutaba de verdad del jacuzzi. Los 15 minutos a pie hasta el parque termal se convirtieron en nuestra rutina matinal, y las toallas de piscina siempre estaban listas cuando las pedíamos, sin esperas con el bañador mojado.