

Wanda Vista Hohhot
El hotel con piscina cubierta que deja el Museo de Mongolia Interior a un paso
Sobre este hotel
Estar a pie de un lugar de interés real es lo bastante raro entre los hoteles con piscina cubierta de Hohhot como para destacarlo desde el principio: el Museo de Mongolia Interior queda a siete minutos caminando, lo que convierte una mañana de museo en un simple paseo en vez de una reserva de taxi. La piscina en sí es una piscina cubierta estándar, sin jacuzzi, pensada más bien para relajarse tras recorrer las salas del museo o después de un día de reuniones. El traslado al aeropuerto y el aparcamiento gratuito facilitan la llegada, y el bar de la planta baja da a la noche un sitio adonde ir una vez cerrada la piscina. Lavandería completa y centro de negocios completan una propiedad claramente pensada para combinar un fin de semana de museo con un viaje de trabajo, sin renunciar a ninguno de los dos.
- Piscina cubierta
- Cerca del Museo de Mongolia Interior
- Traslado al aeropuerto
- 5 estrellas
Nuestra opinión
El Wanda Vista es la mejor opción para quien piensa dedicar tiempo de verdad al Museo de Mongolia Interior, ya que la vuelta a pie lleva minutos y no un trayecto en taxi. La piscina recompensa un baño al atardecer tras las visitas, aunque es sencilla y no un destino en sí misma. Las parejas y viajeros que van solos y valoran poder ir a pie sacarán el mayor partido a la ubicación. Quien quiera específicamente un jacuzzi junto a la piscina debería reservar en el Shangri-La o el Sheraton, ambos a un corto trayecto en taxi.
- ✓Ve al Museo de Mongolia Interior por la mañana, antes de que las salas se llenen de visitantes.
- ✓Usa el traslado del hotel en vez de un taxi para no tener que organizar el transporte al llegar.
- ✓Tómate algo en el bar después de nadar en vez de subir directamente a la habitación.
Por qué nos gusta
- Siete minutos a pie del Museo de Mongolia Interior
- Piscina cubierta para relajarse al atardecer
- Traslado al aeropuerto y aparcamiento gratuito
- Un bar para después de la piscina
Por qué encanta a los viajerosElegimos el Wanda Vista solo por el paseo hasta el Museo de Mongolia Interior, y cumplió justo lo esperado: salir y estar en las salas en menos de diez minutos, sin reservar ningún taxi. La piscina cubierta sirvió sobre todo para terminar el día con calma, no como un momento destacado en sí, solo unos largos en agua tranquila, sin bar ni tumbonas. El traslado a la llegada nos ahorró tener que negociar un taxi tras un vuelo largo.