




Radisson Blu Hotel Shanghai Hong Quan
Piscina cubierta climatizada y spa para confort todo el año
Sobre este hotel
El Radisson Blu Hotel Shanghai Hong Quan ofrece un refugio acogedor con su destacada piscina cubierta climatizada, perfecta para nadar sin importar el clima exterior. Las mañanas pueden comenzar con un refrescante chapuzón o un entrenamiento en el gimnasio, seguido de un desayuno en uno de los tres restaurantes del hotel. Las tardes pueden incluir una sesión relajante en el spa, ofreciendo un escape tranquilo del ajetreo de la ciudad. Las completas instalaciones del hotel aseguran una estancia cómoda y conveniente, ya sea que estés en Shanghái por negocios o placer, con opciones accesibles y un ambiente familiar.
- Piscina cubierta climatizada
- Spa de servicio completo
- Tres restaurantes
- Gimnasio
Nuestra opinión
Este hotel es ideal para viajeros que priorizan una piscina cubierta climatizada y acceso al spa, asegurando confort y relajación durante todo el año. Es adecuado tanto para familias como para viajeros de negocios, ofreciendo una variedad de servicios que incluyen múltiples opciones gastronómicas. Aquellos que busquen una experiencia de piscina al aire libre o un hotel en el corazón de un animado distrito de vida nocturna podrían encontrarlo menos adecuado, ya que el enfoque aquí está en instalaciones serenas y bien equipadas.
- ✓Utiliza la piscina cubierta climatizada para nadar en cualquier momento, especialmente durante los meses más fríos.
- ✓Explora las instalaciones del spa para un descanso relajante después de un día explorando Shanghái.
- ✓Aprovecha los tres restaurantes del hotel para opciones de comida convenientes.
Por qué nos gusta
- La atractiva piscina cubierta climatizada
- Relajantes instalaciones de spa en el lugar
- Tres restaurantes diversos para comer
- Gimnasio completo
Por qué encanta a los viajerosVinimos en febrero, y la piscina cubierta climatizada fue claramente la razón por la que nuestros hijos dejaron de quejarse del frío en cuanto entrábamos cada noche. Minhang no es la zona más pintoresca de Shanghai, pero los tres restaurantes del hotel evitaron tener que sacar a todos de nuevo para cenar, y el spa nos regaló, a mi pareja y a mí, una hora poco habitual solo para nosotros mientras los niños nadaban con sus abuelos. Mereció la pena solo por el agua climatizada en pleno invierno.