




Best Western Shenzhen Felicity Hotel
Piscina exterior y bañera de hidromasaje con vistas a la ciudad en Shenzhen
Sobre este hotel
El Best Western Shenzhen Felicity Hotel ofrece una refrescante escapada con su piscina exterior, perfecta para un baño matutino o un chapuzón por la tarde bajo el cielo de Shenzhen. La bañera de hidromasaje adyacente proporciona un lugar relajante para desconectar después de un día explorando la ciudad. Las habitaciones y suites están diseñadas para el confort, algunas ofreciendo vistas panorámicas de la ciudad que enriquecen la experiencia urbana. Más allá de las comodidades acuáticas, el hotel ofrece una gama completa de servicios que incluyen diversas opciones gastronómicas, un gimnasio para huéspedes activos y un spa para rejuvenecer. Su conveniente ubicación lo convierte en una base adecuada tanto para viajeros de negocios como de ocio que buscan una estancia cómoda con excelentes instalaciones.
- Piscina exterior
- Bañera de hidromasaje
- Vistas a la ciudad desde las habitaciones
- Apto para niños
Nuestra opinión
Recomiendo el Best Western Shenzhen Felicity a las familias que quieren una piscina exterior en la ciudad: tiene bañera de hidromasaje, con spa y gimnasio al lado. Las habitaciones y suites son luminosas, algunas con vistas a la ciudad, y varias opciones para comer cubren las comidas. Es apto para niños y libre de humo, y su 8,0 sobre 546 opiniones es correcto para esta gama.
- ✓Aprovecha la piscina exterior para un refrescante comienzo del día o una tarde relajante.
- ✓Considera una habitación con vistas a la ciudad para mejorar tu experiencia urbana en Shenzhen.
- ✓Utiliza la bañera de hidromasaje para un relajante baño después de un día de reuniones de negocios o turismo.
Por qué nos gusta
- La refrescante piscina exterior
- Acceso a la relajante bañera de hidromasaje
- Habitaciones con vistas a la ciudad
- Ambiente apto para niños
Por qué encanta a los viajerosElegimos el Best Western Shenzhen Felicity Hotel por la piscina exterior, y nuestros dos hijos casi no salieron de ella salvo para comer. El jacuzzi de al lado se convirtió en mi rutina nocturna, y las plantas sin humo fueron un alivio con niños pequeños. Las habitaciones con vistas a la ciudad costaban más pero merecieron la pena para nuestra hija mayor, que fotografiaba el perfil urbano cada noche. No es un resort, más bien una base urbana cómoda, pero el dúo piscina-jacuzzi cumplió a diario.