




温州喜来登酒店
Piscina cubierta, spa y comodidad para mascotas en Wenzhou
Sobre este hotel
Los huéspedes del 温州喜来登酒店 encontrarán un ambiente acogedor centrado en su impresionante piscina cubierta, perfecta para un refrescante chapuzón sin importar el clima exterior. Las mañanas pueden comenzar con un entrenamiento en el gimnasio, seguido de una sesión relajante en el spa. El hotel ofrece una variedad de experiencias gastronómicas, desde comidas informales hasta opciones más refinadas, y el piano bar proporciona un ambiente sofisticado para las bebidas de la noche. Con sus cálidas habitaciones y suites, y una gama de servicios que incluyen Wi-Fi gratuito y estacionamiento, el hotel atiende tanto a viajeros de ocio como de negocios que buscan comodidad y conveniencia en Wenzhou.
- Piscina cubierta
- Spa completo
- Admite mascotas
- Varios restaurantes
Nuestra opinión
Este hotel es una opción sólida para los viajeros que priorizan una piscina cubierta y servicios completos en Wenzhou. Su política de admisión de mascotas y sus instalaciones para niños lo hacen adecuado para familias, mientras que el spa y el piano bar atraen a parejas o huéspedes de negocios que buscan relajación. Aquellos que busquen una experiencia boutique con un toque local único podrían encontrar el ambiente de cadena hotelera menos distintivo, pero la comodidad y el servicio son consistentemente de alta calidad.
- ✓Aprovecha la piscina cubierta para nadar, especialmente en los días más frescos.
- ✓Explora las opciones gastronómicas dentro del hotel, desde comidas informales hasta el piano bar para una copa por la noche.
- ✓Si viajas con una mascota, confirma las políticas específicas y los servicios disponibles al hacer la reserva.
Por qué nos gusta
- Amplia piscina cubierta para uso todo el año
- Spa de servicio completo para relajación
- Alojamiento que admite mascotas
- Múltiples opciones gastronómicas y un piano bar
Por qué encanta a los viajerosLlevamos a nuestro perro a Wenzhou, lo que reducía el campo de cinco estrellas exactamente a uno: el Sheraton, que resultó mucho más que un apaño. El gran vaso cubierto me dio largos de verdad cada mañana, el spa absorbió una tarde entera de lluvia, y el piano bar cerraba las noches con suavidad. El personal trataba al perro como a un cliente habitual. La ubicación exige taxi para la ribera y la calle Wuma, precio justo por la única estancia con piscina que admite mascotas en la ciudad.