

Radisson Collection Hotel, Wuxi
Piscina interior y gimnasio de cinco estrellas sin florituras
Sobre este hotel
La piscina aquí se mantiene en el interior, una elección práctica dado el número de semanas en que el invierno de Wuxi cerraría una piscina exterior, y está junto a un gimnasio para quienes quieran combinar un baño con un entrenamiento en condiciones. El restaurante propio y el servicio de habitaciones cubren las comidas sin salir del edificio, útil con una agenda apretada entre reuniones. La propiedad ofrece menos extras que algunas de las torres de cinco estrellas más grandes de esta guía, sin planta de spa ni varios comedores, pero cumple con solvencia lo básico de piscina, gimnasio y restauración. La accesibilidad completa y el servicio de lavandería redondean una estancia de negocios sencilla y eficaz.
- Piscina interior
- Gimnasio
- Restaurante
- Servicio de habitaciones
Nuestra opinión
Conviene a viajeros de negocios que quieran lo esencial de cinco estrellas, piscina interior, gimnasio, restaurante y servicio de habitaciones, sin pagar por un programa de spa completo que quizá no usen. Una opción razonable para una estancia corta donde la piscina es un extra agradable y no el motivo principal de la reserva, aunque quienes busquen específicamente una planta de bienestar deberían mirar el Kempinski o el Intercontinental.
- ✓Usa el servicio de habitaciones en los días de reuniones más apretados en lugar del restaurante, ahorra tiempo real entre llamadas.
- ✓Reserva un turno de gimnasio justo después de la piscina si el plan es un entrenamiento completo, ambos están cerca aquí.
- ✓Confirma directamente la disponibilidad de aparcamiento si llegas en coche, la propiedad no lo incluye entre sus comodidades declaradas.
Por qué nos gusta
- Piscina interior sin florituras
- Gimnasio en el hotel
- Restaurante y servicio de habitaciones
- Accesibilidad completa para sillas de ruedas
Por qué encanta a los viajerosLa piscina y el gimnasio cubrieron exactamente lo que necesitaba una escala de negocios corta de dos noches, sin cola en ninguno de los dos ni siquiera una mañana entre semana. El servicio de habitaciones salvó la noche en que una llamada se alargó, lo bastante rápido como para no alterar la agenda del día siguiente. El restaurante cumplió bien con un desayuno y una cena normales sin ser un destino en sí mismo. Nada aquí dio sensación de lujo, pero tampoco faltó nada para un viaje de trabajo sencillo.