




Hotel Indigo Yantai Golden Coast by IHG
Piscina infinita y piscina interior, una junto a otra
Sobre este hotel
Donde la mayoría de hoteles de Golden Coast eligen un solo estilo de piscina, el Hotel Indigo Yantai Golden Coast ofrece ambos: una piscina infinita con terraza para los meses cálidos y una piscina interior separada para cuando el viento del mar de Bohai descarta la versión exterior. Esta combinación resulta poco habitual en esta lista, donde los hoteles suelen conformarse con una sola piscina interior. Las habitaciones incluyen WiFi gratuito de serie, y el restaurante ofrece menús locales e internacionales desde el almuerzo hasta el té de la tarde, un añadido inusual para una propiedad de Golden Coast. Un desayuno buffet con especialidades locales y pancakes completa el apartado gastronómico cada mañana antes de que abra la piscina.
- Piscina infinita
- Piscina interior
- Terraza
- WiFi gratis
Nuestra opinión
Esto encaja para viajeros que quieren una elección real entre las vistas de la piscina infinita y una alternativa interior fiable, en vez de conformarse con lo que un hotel tenga por casualidad. A diferencia de la única piscina interior del Doubletree vecino, la combinación de terraza y piscina infinita empuja esta propiedad hacia estancias de temporada cálida. Funciona mejor de finales de primavera a principios de otoño, cuando la piscina infinita es realmente utilizable junto a la interior.
- ✓Elige de finales de primavera a principios de otoño para aprovechar tanto la piscina infinita como la interior.
- ✓Reserva una habitación junto a la terraza si las vistas de la piscina infinita importan más que la cercanía al restaurante.
- ✓Prueba el servicio de té de la tarde, un añadido inusual entre los hoteles de Golden Coast de esta lista.
Por qué nos gusta
- Piscina infinita con terraza
- Piscina interior separada para el invierno
- Té de la tarde además de almuerzo y cena
- Ubicación en Golden Coast
Por qué encanta a los viajerosTener tanto una piscina infinita como una piscina interior resultó más útil de lo esperado: una tarde nublada y con viento nos llevó directamente a la opción interior sin perder un día por el tiempo. La terraza junto a la piscina infinita fue el mejor rincón la mayoría de las tardes, copa en mano, viendo el agua fundirse con el horizonte. El té de la tarde en el restaurante se convirtió en costumbre inesperada ya desde el tercer día de estancia.