




Palácio do Governador - Lisbon Hotel & Spa
Palacio histórico con piscinas, spa y vistas a la Torre de Belém
Sobre este hotel
Entrar en el Palácio do Governador es como adentrarse en una narrativa atemporal, donde los ecos de la historia se encuentran con el lujo contemporáneo. El hotel, un antiguo palacio, ofrece un ambiente único con su elegante arquitectura y su cuidado diseño. Los huéspedes pueden pasar sus días relajándose junto a la piscina al aire libre, disfrutando de una refrescante bebida en el bar de la piscina o encontrando serenidad en la piscina de spa cubierta y el jacuzzi. Las áreas comunes exudan una sensación de grandeza, invitando a la relajación y la contemplación. Con la Torre de Belém siempre a la vista, el hotel proporciona un telón de fondo pintoresco para una estancia inolvidable, combinando riqueza cultural con comodidades modernas.
- Hotel palacio histórico
- Piscinas cubiertas y al aire libre
- Bar en la piscina
- Piscina de spa con jacuzzi
Nuestra opinión
Este hotel es ideal para viajeros que buscan una mezcla de encanto histórico y lujo moderno, especialmente aquellos que aprecian las amplias instalaciones de piscina y un spa. Las parejas que buscan una escapada romántica encontrarán el entorno elegante y las vistas atractivas. Si bien ofrece un escape tranquilo, aquellos que deseen estar en el corazón de la animada vida nocturna de Lisboa podrían preferir una ubicación más céntrica, aunque el carácter único del hotel lo convierte en un destino en sí mismo.
- ✓Aprovecha tanto las piscinas cubiertas como las al aire libre, cada una ofreciendo una atmósfera distinta.
- ✓Disfruta de una bebida en el bar de la piscina para una experiencia de relajación total junto a la piscina.
- ✓Explora los alrededores históricos, con la Torre de Belém y el MAAT a poca distancia.
Por qué nos gusta
- El entorno de palacio histórico
- Piscinas cubiertas y al aire libre
- Bar en la piscina para máxima relajación
- Instalaciones de piscina de spa y jacuzzi
Por qué encanta a los viajerosDespertar frente a la Torre de Belém desde los jardines de un antiguo palacio de gobernador no lo esperábamos, y las piscinas estaban a la altura: una exterior con swim-up bar, más una piscina de spa interior y jacuzzi para las noches frescas. Pasamos una tarde entera entre las dos piscinas. Es un trayecto en taxi desde la vida nocturna del centro, más apto para parejas que buscan ambiente de resort que para quienes persiguen los bares de Bairro Alto. Solo por las piscinas, vale la pena llegar hasta Belém.