La mejor piscina de inmersión de hotel en Londres
Una piscina de inmersión no tiene nada que ver con una piscina de nado o una piscina de resort, pensada para un chapuzón corto, frío o de contraste, en vez de para encadenar largos, y The Beaumont Mayfair sigue siendo el ejemplo londinense más claro según la información disponible. Su piscina de inmersión está dentro del spa del hotel junto a un hammam, un sauna y una sala de vapor, en un edificio Art Déco de 1926 en pleno Mayfair señalado por una escultura de tres plantas de Sir Antony Gormley. Los huéspedes disfrutan de la piscina de inmersión como una etapa dentro de un circuito de bienestar reducido y centrado, en vez de como la pieza central de una gran planta de ocio.
Los hoteles de Mayfair suelen construir espacios de bienestar que se parecen más a un club privado que a un spa público, salas pequeñas con unos pocos tratamientos en vez de una planta de ocio completa. Una piscina de inmersión encaja bien con esa escala, ya que no exige el espacio que requeriría una piscina de nado o de resort. Las calles más tranquilas del barrio, alrededor de sus plazas ajardinadas, reflejan la misma sobriedad que se encuentra dentro de los propios edificios.
Piscina de inmersión · Londres en cifras
Dónde alojarse
Un chapuzón helado en Mayfair
Una piscina de inmersión funciona por contraste más que por duración: se entra brevemente tras el calor del sauna o la sala de vapor, en vez de nadar largos o quedarse una hora. Eso encaja bien con un spa de hotel en Mayfair construido en torno a unos pocos tratamientos en vez de un gran complejo de ocio, ya que la piscina de inmersión ocupa poco espacio pero aun así aporta el choque de agua fría que pide una sesión de sauna.
The Beaumont Mayfair ocupa un edificio de 1926, con una escultura emblemática de tres plantas firmada por Sir Antony Gormley que marca la fachada desde la calle. Dentro, el hammam y el spa ofrecen tratamientos de relajación, y el uso del gimnasio, el sauna y la sala de vapor es gratuito para todos los huéspedes, la piscina de inmersión completa este circuito. Los interiores Art Déco, los baños en mármol blanco y negro y los suelos radiantes mantienen el mismo lenguaje estético desde las habitaciones hasta el propio spa, así que la piscina de inmersión nunca parece añadida a última hora al resto del edificio.
El hotel ocupa una posición tranquila con vistas a una plaza ajardinada, a pocos pasos de Selfridges y a unos diez minutos a pie de Hyde Park. Una sesión de piscina de inmersión puede así enmarcar un día de compras en Mayfair y Oxford Street sin apenas desplazamiento en ningún sentido. Los huéspedes llegan fácilmente en metro a teatros, galerías de arte y más tiendas desde esta misma base, así que la rutina de bienestar no tiene que competir con el resto del programa, y volver a media tarde para un chapuzón frío cuesta apenas el paseo en sí.
Como la piscina de inmersión está junto a un hammam, un sauna y una sala de vapor en vez de sola, los huéspedes disfrutan de un circuito de contraste real: calor, luego frío, y vuelta al sauna para quien quiera repetir. Es una experiencia distinta a una pequeña piscina decorativa sin instalaciones asociadas, y ese detalle sitúa a The Beaumont Mayfair por delante de un hotel que simplemente menciona una piscina de inmersión en su lista de servicios sin construir ninguna rutina real alrededor ni dar motivo para volver dos veces en la misma estancia.
Le Magritte Bar y el restaurante Rosi, ambos apreciados por los vecinos del barrio tanto como por los huéspedes del hotel, están en el mismo edificio que el spa, y The Gatsby Room se encarga del té de la tarde o las copas de la noche. Esa clientela local dice mucho sobre el lugar que ocupa el hotel en Mayfair, menos una estancia de cinco estrellas puramente transaccional y más una dirección consolidada que además cuenta con una verdadera piscina de inmersión escondida en su ala de spa, con habitaciones amuebladas con obras originales y antigüedades en vez de decoración estándar, hasta los suelos radiantes de los baños de mármol.
La opinión de un viajeroMe alojé en The Beaumont Mayfair tras un vuelo largo y fui directo al spa, alternando entre el sauna y la piscina de inmersión hasta que el jet lag por fin cedió. Selfridges estaba a pocos pasos para la tarde, y la escultura de Gormley delante de la entrada hacía imposible no reconocer el hotel al volver de las tiendas.
Consejos locales
- 1Alterna entre el sauna y la piscina de inmersión dos o tres veces en vez de una sesión larga de sauna seguida de un solo chapuzón.
- 2Aprovecha una visita después de un día de compras en Oxford Street o Selfridges, el hotel está lo bastante cerca como para que la vuelta no reste tiempo de spa.
- 3Comprueba los horarios del spa con el hotel antes de viajar, las instalaciones de bienestar en direcciones de este estilo pueden tener franjas limitadas.
- 4Combina la piscina de inmersión con el té de la tarde en The Gatsby Room, ambos están en el mismo edificio sin necesidad de salir.
- 5Pregunta en recepción por los momentos más tranquilos para el spa, los espacios de bienestar pequeños se llenan antes que una gran planta de ocio.
- 6Camina hasta Hyde Park después de la sesión de spa si el tiempo lo permite, está a unos diez minutos a pie del hotel.
