
Four Seasons Hotel Lion Palace St. Petersburg
Una piscina de palacio junto a la catedral de San Isaac
Sobre este hotel
La piscina cubierta se encuentra en el ala de spa de un palacio del siglo XIX reconvertido, un entorno donde la arquitectura pesa casi tanto como el agua. La catedral de San Isaac queda a cuatro minutos a pie, lo bastante cerca para una visita matinal antes de un baño más tranquilo a media mañana. Tres restaurantes cubren desde el desayuno hasta la cena tardía sin salir del edificio, y el gimnasio junto con el centro de negocios completan un hotel pensado para una estancia con todo incluido, no solo una habitación con piscina. Las noches suelen girar en torno a los restaurantes y el bar más que a la piscina, que aquí funciona más como servicio de bienestar que como punto de encuentro social.
- Piscina cubierta
- Edificio histórico
- Spa completo
- Cerca de la catedral de San Isaac
Nuestra opinión
Este hotel conviene a quienes buscan una estancia de cinco estrellas con todo incluido, donde la piscina es una pieza más de una experiencia de palacio más amplia, no el reclamo principal. Las parejas que celebran una ocasión o los viajeros que quieren todo, del desayuno al centro de negocios, bajo un mismo techo sacarán el mayor partido. Los presupuestos más ajustados deberían mirar otras opciones, ya que la tarifa por noche aquí queda muy por encima de los demás hoteles con piscina de esta lista.
- ✓Reserva un tratamiento de spa además de la piscina si te quedas más de una noche, el piso de bienestar recompensa un ritmo más lento.
- ✓Camina hasta la catedral de San Isaac a primera hora, queda a cuatro minutos y está más tranquila antes de que lleguen los grupos.
- ✓Reserva mesa con antelación en uno de los tres restaurantes, se llenan también de clientes ajenos al hotel.
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta dentro de un palacio del siglo XIX
- A cuatro minutos a pie de la catedral de San Isaac
- Tres restaurantes del desayuno a la cena
- Spa completo junto a la piscina
Por qué encanta a los viajerosUna estancia en el Four Seasons Hotel Lion Palace centrada en la piscina se siente más como un retiro de bienestar que como un simple baño de hotel, gracias a la arquitectura del palacio y a la calma de media mañana. La catedral de San Isaac, a cuatro minutos, permite encajar una visita entre piscina y spa sin mucha planificación. Los tres restaurantes evitan tener que salir a cenar, algo que conviene a quienes quieren que toda la estancia se sienta cuidada.