




Aber Al Yasmin
Una piscina cubierta sencilla cerca de Lozan Hall
Sobre este hotel
Aber Al Yasmin apuesta por la sencillez: una piscina cubierta y un gimnasio cubren el lado del bienestar, sin la sauna ni la planta spa de los establecimientos de gama más alta de esta lista, a un precio que refleja esa oferta más modesta. Las habitaciones incluyen hervidor de agua y baño privado con secador de pelo, y todas tienen aire acondicionado y armario, cubriendo bien lo básico y práctico. Una mesa de billar da a los huéspedes algo que hacer más allá de la piscina y el gimnasio, y el WiFi gratuito y el aparcamiento privado completan los servicios. Riyadh Park está a 10 kilómetros y el Riyadh Gallery Mall a 12 kilómetros, ambos a una distancia razonable en coche desde la propiedad.
- Piscina cubierta
- Gimnasio
- Aparcamiento gratuito
- Cerca de Lozan Hall
Nuestra opinión
Este hotel conviene a viajeros con presupuesto ajustado que quieren una piscina cubierta sencilla sin pagar por una sauna, una planta spa o un restaurante que no van a usar, y las parejas valoran bien la ubicación para un viaje de dos personas cerca de Lozan Hall for Events. Quienes quieran la combinación completa de sauna, hammam o bañera de hidromasaje con su piscina deberían optar por los establecimientos de cuatro y cinco estrellas de esta lista.
- ✓Trae tus propios artículos de aseo más allá de lo básico; es una propiedad más sencilla sin un kit de spa completo.
- ✓Usa la mesa de billar por la noche como alternativa a una sesión de piscina tras el anochecer.
- ✓Reserva con antelación para eventos en Lozan Hall, ya que el hotel está a solo 2,7 kilómetros.
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta sencilla
- Mesa de billar en el hotel
- Aparcamiento privado gratuito
- Cerca de Lozan Hall for Events
Por qué encanta a los viajerosLos viajeros que se alojan aquí para un evento en Lozan Hall encuentran que la sencilla piscina cubierta hace exactamente lo necesario sin los extras que cobraría una propiedad de cinco estrellas. La mesa de billar llenó una noche o dos cuando la piscina no era la prioridad, y el aparcamiento privado facilitó el corto trayecto de 2,7 kilómetros hasta Lozan Hall sin depender de un taxi.