




Narcissus Riyadh Hotel & Spa
Una piscina spa a cinco minutos de la Kingdom Tower
Sobre este hotel
Aquí la piscina forma parte de una auténtica planta de bienestar en lugar de ser un servicio aislado: un hammam y una sala de vapor están muy cerca, y la sauna se llena casi tanto como la piscina en cuanto termina la jornada laboral. Las habitaciones tienen un estilo clásico moderno, con minibar, televisión satélite de pantalla plana y baño de mármol con bañera y ducha; las suites añaden una zona de estar independiente para estancias más largas. La cena se sirve en cualquiera de los tres restaurantes, desde el bufé de Asia-Pacífico y Oriente Medio hasta los platos occidentales a la carta del Magnolia Lounge, abierto sin interrupción para repostería y bebidas entre comidas.
- Piscina spa con hammam
- Distrito de negocios central
- Tres restaurantes en el hotel
- Categoría de cinco estrellas
Nuestra opinión
Este hotel conviene a viajeros de negocios alojados en el corredor de la calle Olaya que quieren la piscina spa como ritual nocturno más que como actividad diurna, y los cinco minutos hasta la Kingdom Tower siguen siendo prácticos para reuniones. Quien busque una piscina exterior o un establecimiento más discreto debería mirar en otro sitio, porque todo el atractivo aquí está en una auténtica planta de bienestar de cinco estrellas unida a un hotel de negocios.
- ✓Reserva una habitación alejada del lado de la calle Tahlia si el ruido del tráfico te molesta por la noche.
- ✓Usa el hammam antes de cenar en vez de después; está más tranquilo a primera hora de la noche.
- ✓Reserva en el Magnolia Lounge para una opción más ligera cuando cierre el bufé.
Por qué nos gusta
- Hammam y sala de vapor junto a la piscina
- A cinco minutos de la Kingdom Tower
- Tres restaurantes para todas las comidas
- Servicio de cinco estrellas premiado por el World Luxury Hotel Award
Por qué encanta a los viajerosLos viajeros que se alojan aquí encuentran que la piscina spa resulta realmente central en la rutina y no un añadido: un baño seguido del hammam se convirtió enseguida en la forma habitual de cerrar un día de reuniones en la calle Tahlia. El baño de mármol y el minibar cubrieron bien el lado práctico, y los cinco minutos hasta la Kingdom Tower evitaron cualquier sensación de tiempo perdido en desplazamientos.