




La Terrasse Hotel
Una piscina en la azotea que se abre al bar de la terraza
Sobre este hotel
Aquí la azotea reúne la piscina y el bar de la terraza en la misma planta, así que un baño puede alargarse hasta una copa por la noche sin cambiar de piso, una configuración poco habitual en este rango de precio. Las vistas a la ciudad acompañan a las habitaciones familiares de abajo, cada una con cocina pequeña para quien se quede más de dos noches. El restaurante cultiva un ambiente moderno y romántico por la noche, con cocina halal de Oriente Medio y desayuno continental o bufé para empezar el día. El centro de exposiciones y convenciones queda a catorce minutos a pie, útil para viajes de trabajo, y el Mall of Arabia está a poco más de tres kilómetros para alargar la velada.
- Piscina y bar en terraza
- Habitaciones familiares con cocina
- Recepción 24 horas
- Parking privado gratuito
Nuestra opinión
Esta opción conviene a una pareja o un grupo pequeño que quiere la piscina de la azotea y un bar en el mismo lugar, en lugar de una piscina separada de un bar en planta baja. También encaja bien con un viaje corto de negocios dada la cercanía al centro de exposiciones. Las familias con niños muy pequeños quizá encuentren menos práctica esta azotea compartida para un baño temprano por la noche.
- ✓Sube a la piscina hacia la puesta de sol, la terraza tiene su mejor luz y su ambiente más tranquilo en ese momento.
- ✓Reserva la habitación con cocina si te quedas más de dos noches, ahorra comidas en el restaurante.
- ✓Ve caminando al centro de exposiciones en vez de conducir, es más rápido que buscar aparcamiento cerca.
Por qué nos gusta
- La azotea reúne piscina y bar de terraza
- Habitaciones con cocina y vistas a la ciudad
- A catorce minutos a pie del centro de exposiciones
- Cena halal de Oriente Medio en ambiente romántico
Por qué encanta a los viajerosLa azotea cumple una doble función aquí, piscina por un lado y bar de terraza por el otro, así que un baño a última hora de la tarde se convierte de forma natural en una copa al caer la luz. Las parejas suelen reclamar las tumbonas cercanas a la barra, mientras quienes tienen cocina a veces se saltan el restaurante para una noche tranquila. La piscina en sí es modesta, más un lugar para refrescarse que un carril de natación.