




Raffles Singapore
Un bar de piscina y un jacuzzi dentro de un edificio patrimonial
Sobre este hotel
Raffles Singapore mantiene su piscina en la azotea y su bar de piscina dentro de un edificio anterior a la mayoría de las torres que lo rodean, a poca distancia a pie de la catedral de St Andrew y el Singapore Art Museum. El bar de piscina pone la bebida al alcance de la mano en el agua en lugar de exigir una caminata hasta un mostrador aparte, y un jacuzzi en la misma cubierta prolonga la tarde de piscina hasta la noche. Los huéspedes pueden sumar una visita al baño de vapor o un paquete de bienestar desde la misma ala. El hotel queda cerca de Bugis Street y el Suntec Singapore Convention and Exhibition Centre, y las parejas valoran especialmente la ubicación para una escapada en pareja. El servicio y el desayuno reciben ambos elogios constantes de huéspedes recientes.
- Piscina en la azotea con bar
- Jacuzzi en la misma cubierta
- Baño de vapor y bienestar
- Edificio histórico cerca de la catedral de St Andrew
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que quieren un bar de piscina dentro de un edificio genuinamente histórico en lugar de una torre moderna, y las parejas que organizan una noche alrededor de la piscina y el jacuzzi sacarán el mayor provecho. El entorno patrimonial significa una cubierta más pequeña y tradicional que las nuevas propiedades de Marina Bay, así que quienes quieran una gran piscina de resort deberían mirar en otra parte.
- ✓Reserva una habitación con vista a la piscina si la vista de la azotea importa, ya que la distribución patrimonial de Raffles no da a la piscina desde todas las habitaciones.
- ✓Camina hasta la catedral de St Andrew o el Singapore Art Museum antes o después de un baño, ambos a poca distancia.
- ✓Deja el jacuzzi para la noche, cuando la multitud diurna del bar de piscina ya se ha dispersado.
Por qué nos gusta
- Un bar de piscina integrado en una azotea patrimonial
- Un jacuzzi para las noches después de la piscina
- Baño de vapor y bienestar cerca
- A distancia a pie de la catedral de St Andrew
Por qué encanta a los viajerosEl bar de piscina en la azotea de Raffles Singapore justifica por sí solo elegir este hotel en lugar de una torre nueva: pedir una bebida sin salir del agua, dentro de un edificio tan histórico, no es algo habitual en Singapur. La piscina en sí queda más pequeña que los grandes bassins de Marina Bay, pero el jacuzzi cercano compensa cuando llega la noche. El desayuno y el servicio destacaron más que la piscina durante la estancia, algo útil saber de antemano.