




Fig Tree Residences
Piscina a dos minutos de la playa, con cocina
Sobre este hotel
La piscina aquí ocupa una propiedad pensada para estancias más largas e independientes, con cocinas totalmente equipadas, tostadora, placa y hervidor eléctrico en cada unidad, junto a un balcón o terraza y wifi gratis. Las clases de yoga se suman al gimnasio y la terraza soleada, dando a la piscina un toque de bienestar sin un spa formal. El restaurante ofrece cartas francesa, griega, local y de parrilla, aunque las cocinas propias hacen realista cocinar la mayoría de las noches. Yacht Club Beach está a dos minutos a pie, lo bastante cerca como para que una mañana de piscina y una tarde de playa quepan en el mismo día sin taxi, mientras el museo del pueblo está a siete kilómetros y el aeropuerto a diecinueve.
- Piscina exterior, cocinas propias
- Clases de yoga
- Dos minutos de la playa
Nuestra opinión
Este hotel conviene a viajeros que quieren la piscina y la playa en el mismo paseo corto, sobre todo familias o grupos que se queden lo suficiente como para rentabilizar las cocinas. La puntuación casi perfecta refleja un establecimiento pequeño y bien llevado más que un resort, así que quienes busquen una piscina grande o amenidades extensas deberían mirar hacia los hoteles más grandes de esta lista.
- ✓Camina hasta Yacht Club Beach justo después de una mañana de piscina, está a solo dos minutos de la propiedad.
- ✓Prueba una clase de yoga antes del desayuno si el horario lo permite, se suma al gimnasio la mayoría de las mañanas.
- ✓Haz la compra pronto para la cocina, la cocina propia funciona mejor cuando no comes fuera cada vez.
Por qué nos gusta
- Dos minutos de Yacht Club Beach
- Cocinas propias totalmente equipadas
- Clases de yoga y gimnasio
- Balcón o terraza en cada unidad
Por qué encanta a los viajerosLos dos minutos a pie hasta Yacht Club Beach marcan gran parte de una estancia aquí, las mañanas se reparten entre la piscina y la arena, y la cocina facilita saltarse una reserva de restaurante casi cada noche. Una clase de yoga antes de que apriete el día se convierte pronto en costumbre, y el balcón de cada unidad ofrece un sitio para desayunar sin salir de la habitación. El establecimiento conviene mejor a un ritmo lento que a una escala de una noche.