




Dulcet Hotel
Hotel familiar con piscina exterior y gastronomía mediterránea
Sobre este hotel
El Dulcet Hotel proporciona una base relajante en Antalya, con su atractiva piscina exterior y terraza para tomar el sol, perfectas para desconectar. Las habitaciones están diseñadas para la comodidad, ofreciendo aire acondicionado, baños privados y vistas que dan al tranquilo jardín o a la refrescante piscina. Cada habitación está bien equipada con minibar, TV y WiFi gratuito, asegurando una estancia agradable. El moderno restaurante del hotel sirve una deliciosa variedad de cocina mediterránea, complementada por un bar y una cafetería para refrescos más ligeros. Con su conveniente ubicación y variedad de instalaciones, el Dulcet Hotel es ideal para quienes buscan una estancia cómoda y placentera en Antalya.
- Piscina exterior
- Habitaciones familiares
- Restaurante mediterráneo
- Aparcamiento gratuito
Nuestra opinión
Recomiendo el Dulcet Hotel a las familias que quieren una estancia sencilla junto a la piscina en Antalya: la piscina exterior está junto a una terraza soleada y un jardín, y las habitaciones familiares dan al jardín o a la piscina. Un restaurante mediterráneo moderno, un bar y una cafetería cubren el día, sin mucha necesidad de salir. Su 9,3 sobre 276 opiniones es excelente.
- ✓Elige una habitación con vistas a la piscina para acceder directamente a la refrescante zona exterior.
- ✓Aprovecha el aparcamiento privado gratuito si planeas explorar Antalya en coche.
- ✓Disfruta de una comida en el moderno restaurante del hotel para probar la cocina mediterránea.
Por qué nos gusta
- Atractiva piscina exterior
- Cómodas habitaciones familiares con vistas
- Moderno restaurante con cocina mediterránea
- Relajante terraza y jardín
Por qué encanta a los viajerosEl Dulcet Hotel hace una promesa modesta y la cumple: habitaciones familiares con vistas al jardín o a la piscina, piscina exterior y restaurante mediterráneo en el propio hotel, sin fingir ser un resort. Encaja con viajeros que quieren una piscina sencilla a la que volver tras un día de visitas, más que un hotel construido en torno al agua. El restaurante propio y el aparcamiento gratuito lo convierten en una opción práctica para familias que llegan en coche en vez de en avión.