




L7 HAEUNDAE by LOTTE HOTELS
Piscinas en la azotea y exterior con bar dentro del agua cerca de Haeundae
Sobre este hotel
Dos piscinas marcan el ritmo aquí: la piscina exterior en la planta baja atrae a las familias temprano, mientras que la piscina de la azotea se llena a media tarde en cuanto el sol despeja la torre vecina. El bar dentro del agua permite tomar algo sin salir del vaso, lo que cambia el ambiente de los largos a la relajación desde las 3 de la tarde. La playa de Haeundae está a un minuto a pie, así que las piscinas complementan el mar en vez de sustituirlo. Las habitaciones son sencillas, con suelos de parqué y wifi gratis, y el restaurante del hotel cubre cocina coreana, japonesa, italiana y estadounidense para quien quiera quedarse tras un día de piscina. Un gimnasio y recepción 24 horas completan la estancia.
- Piscina en la azotea
- Piscina exterior
- Bar dentro del agua
- A pasos de Haeundae
Nuestra opinión
Este hotel conviene a viajeros que quieren opciones de piscina tanto por horario como por ambiente, con la piscina exterior funcionando antes de la multitud y la azotea después. El bar dentro del agua lo hace más adecuado para parejas o grupos que para familias con niños muy pequeños, ya que el ambiente de la tarde es más social que tranquilo. Quien busque una piscina tranquila solo para adultos debería mirar el Signiel Busan.
- ✓Usa la piscina exterior antes de las 11, la de la azotea recibe el sol y la multitud de la tarde
- ✓Camina hasta la playa de Haeundae en vez de depender solo de las piscinas para tu vista al mar
- ✓Reserva una habitación alejada del lado de la azotea si quieres acostarte pronto, el bar sigue animado por la noche
Por qué nos gusta
- Dos piscinas, a nivel de suelo y en la azotea
- Bar dentro del agua para la tarde
- A un minuto de la playa de Haeundae
- Restaurante multicocina en el hotel
Por qué encanta a los viajerosLa piscina exterior fue todo un éxito con dos niños, lo bastante poco profunda para chapotear antes de las 10 cuando aún estaba tranquila. A primera hora de la tarde, la piscina de la azotea tomaba el relevo y el bar dentro del agua cambiaba el ambiente, más pensado para adultos, así que bajábamos a los niños hacia la playa en su lugar. La habitación era pequeña pero el parqué daba sensación de limpieza, y cenar abajo evitaba cambiarse tras la piscina.