




Brach Madrid - Evok Collection
Piscina cubierta y sauna a dos minutos del metro Gran Vía
Sobre este hotel
La piscina cubierta, la sauna y las instalaciones de spa definen la estancia, en un cinco estrellas de la calle Gran Vía con centro de bienestar y solárium. Una sala de fitness ofrece clases de yoga y fitness, y un restaurante y un bar cubren el resto del día. La estación de metro Gran Vía queda a 2 minutos a pie, y la Plaza Mayor y el Palacio Real a menos de 1 km. El desayuno ofrece opciones continental, americana y vegetariana, y el hotel lista recepción 24 horas, conserje y servicio de traslado al aeropuerto. Los huéspedes valoraron la ubicación con un 9,8 para una escapada de dos, y las habitaciones incluyen vistas a la ciudad, albornoz y zapatillas. También se listan aparcamiento, habitaciones que admiten mascotas y habitaciones familiares: el hotel sirve tanto a grupos como a parejas.
- Piscina cubierta
- Sauna e instalaciones de spa
- Clases de yoga y fitness
- Traslado al aeropuerto
Nuestra opinión
El Brach Madrid encaja con quien quiere una piscina cubierta y una sauna en pleno centro, y su mejor momento es el invierno, cuando el agua interior más importa. También funciona en julio y agosto, para escapar del calor de mediodía. No encaja con quien busca una piscina en la azotea, porque su agua es interior. Reserva la sauna y la piscina para la hora previa a la cena, cuando la Gran Vía está más concurrida.
- ✓Nada antes de cenar y evita las horas más concurridas de la Gran Vía
- ✓Apúntate a una clase de yoga o fitness para aprovechar el centro de bienestar
- ✓Pregunta los detalles del traslado al aeropuerto antes de una llegada tardía
Por qué nos gusta
- Una piscina cubierta y una sauna en un mismo hotel
- La estación Gran Vía a dos minutos
- Clases de yoga y fitness en el propio hotel
- Una ubicación valorada con un 9,8 para dos
Por qué encanta a los viajerosUna estancia aquí alterna entre ciudad y agua. Las mañanas salen de la estación de metro, a dos minutos, hacia la Plaza Mayor o el Palacio Real, y la tarde vuelve a la piscina cubierta, la sauna y quizá una clase de yoga. La cena puede ser en el restaurante del hotel o en la propia Gran Vía. Las habitaciones con vistas a la ciudad y albornoz hacen que la noche se parezca a un descanso de verdad.