




Four Seasons Hotel Madrid
Piscina cubierta, piscina de azotea, sauna y jacuzzi juntos
Sobre este hotel
Es la oferta de agua más amplia de nuestra selección madrileña: una piscina cubierta, una piscina en la azotea, un spa y centro de bienestar, una sauna, un jacuzzi y un gimnasio, con masajes y tratamientos de belleza disponibles. Las habitaciones tienen vistas a la ciudad o al patio interior, aire acondicionado, minibar y baño privado. El restaurante familiar sirve cocinas mediterránea, local, asiática, internacional y europea, con opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, y se listan tres restaurantes. El hotel está a pocos pasos de la estación Gran Vía, del Museo Thyssen-Bornemisza y de la Plaza Mayor, y a 12 km del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Los huéspedes valoraron la ubicación con un 9,6 para una escapada de dos. También se listan aparcamiento, traslado al aeropuerto, habitaciones familiares y habitaciones que admiten mascotas, lo que sirve tanto a familias como a parejas.
- Piscina cubierta y piscina en la azotea
- Sauna y jacuzzi
- Spa y centro de bienestar
- Tres restaurantes
Nuestra opinión
El Four Seasons Hotel Madrid encaja con quien quiere varios tipos de agua en una sola estancia, y funciona en cualquier estación: la piscina de azotea en verano, la piscina cubierta, la sauna y el jacuzzi en invierno. No encaja con presupuestos ajustados, porque la oferta está en lo más alto de nuestra gama madrileña. Reserva los tratamientos al llegar y usa la piscina de azotea por la tarde, antes de que se llenen los restaurantes de la noche.
- ✓Usa la piscina de azotea por la tarde y la sauna después de cenar
- ✓Reserva masaje o tratamientos de belleza al mismo tiempo que la habitación
- ✓Pide una habitación con vistas a la ciudad o al patio, según tu ánimo
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta y piscina en la azotea
- Sauna, jacuzzi y spa bajo un mismo techo
- La estación Gran Vía a pocos pasos
- Una ubicación valorada con un 9,6 para dos
Por qué encanta a los viajerosUna estancia aquí se puede construir con cualquier tiempo. Una mañana en el Thyssen-Bornemisza o en la Plaza Mayor lleva a una tarde en la piscina de la azotea en verano, o en la piscina cubierta, la sauna y el jacuzzi en invierno. Los tratamientos cierran el día, y uno de los tres restaurantes se ocupa de la cena. Las habitaciones con vistas al patio o a la ciudad mantienen la noche en calma, lo que encaja con una estancia más larga con rutina de spa.