




Catalonia Plaza Mayor
Un jacuzzi junto al gimnasio y tapas a 200 metros
Sobre este hotel
El jacuzzi es el equipamiento de agua señalado aquí, junto a un gimnasio y wifi gratis, en un cuatro estrellas de la calle de Atocha. El resto del atractivo está en la calle. Los bares de tapas y restaurantes de la Plaza de Santa Ana quedan a 200 metros, la estación de metro de Antón Martín a 300 metros y la estación de Atocha a cerca de 1 km de la puerta. La Plaza Mayor está a 600 metros y el Parque del Retiro a 15 minutos a pie. Las habitaciones están decoradas en tonos neutros, con televisor inteligente de pantalla plana y baño privado con secador, y el desayuno buffet se sirve hasta las 12:00 los fines de semana. También se listan aparcamiento, aire acondicionado, servicio de habitaciones y habitaciones que admiten mascotas, lo que lo hace una base cómoda para una estancia más larga.
- Jacuzzi junto al gimnasio
- A 600 metros de la Plaza Mayor
- Desayuno buffet hasta las 12:00 en fin de semana
Nuestra opinión
El Catalonia Plaza Mayor encaja con parejas y amigos que pasan el día fuera y quieren un jacuzzi para cerrarlo, sobre todo en invierno, cuando un baño supera a otra caminata con frío. No encaja con quien busca una zona de bienestar o una piscina para nadar, porque el jacuzzi está junto al gimnasio y no dentro de un spa. Apunta a un baño al final de la tarde, tras los museos y antes de cenar en la Plaza de Santa Ana.
- ✓Cena en la Plaza de Santa Ana, a 200 metros de la puerta, y date el baño después
- ✓Reserva un fin de semana si te gusta empezar despacio: el desayuno dura hasta las 12:00
- ✓Pregunta al hotel el horario del jacuzzi y las normas de reserva antes de llegar
Por qué nos gusta
- Un jacuzzi junto al gimnasio
- Bares de tapas de la Plaza de Santa Ana a 200 metros
- El Prado y el Thyssen-Bornemisza a menos de diez minutos a pie
- Una ubicación valorada con un 9,6 para dos
Por qué encanta a los viajerosEsta es una estancia pensada alrededor de la calle más que del edificio. Un día típico empieza con el buffet del fin de semana, pasa por las salas del Prado y del Thyssen-Bornemisza a menos de diez minutos a pie y termina con tapas en la Plaza de Santa Ana, a 200 metros de la puerta. El jacuzzi junto al gimnasio cumple entonces la función que una larga caminata vuelve necesaria. Las habitaciones son neutras y tranquilas, más hechas para dormir que para quedarse.