




Kristov's House
Una estancia sencilla con jacuzzi, lejos del precio de las cinco estrellas
Sobre este hotel
Kristov's House mantiene una promesa sencilla: habitaciones familiares climatizadas con equipamiento moderno, un jacuzzi para desconectar y una carta de restaurante que va de africana e india a italiana y barbacoa. Las mañanas empiezan con brunch o un desayuno completo antes de las reuniones del día, y las noches se relajan en la terraza o el jacuzzi cuando la humedad llega a su punto máximo. El gimnasio permite entrenar sin salir del hotel, y la recepción abierta las 24 horas junto con el check-in privado simplifican la llegada tras los 27 kilómetros desde el aeropuerto. El servicio de habitaciones y el aparcamiento gratuito en el hotel completan el lado práctico, y el alquiler de coches se gestiona directamente a través del hotel para quienes necesitan moverse por la ciudad.
- Jacuzzi
- Habitaciones familiares
- Gimnasio
- Wifi gratis
Nuestra opinión
Quien se aloje aquí encontrará una opción de jacuzzi fiable y sin lujos, muy por debajo del precio de los hoteles de bienestar de cinco estrellas de Port Harcourt, algo que encaja con un viaje de negocios corto o una primera visita a la ciudad. Las familias apreciarán las habitaciones familiares y la carta variada del restaurante, aunque quien busque un spa completo con sauna además del jacuzzi debería mirar mejor al Galaxy La Palm Royal Hotel.
- ✓Reserva una habitación familiar con antelación si viajas en grupo, ya que Kristov's House solo tiene unas pocas disponibles.
- ✓Organiza el traslado de pago al aeropuerto con antelación, dados los 27 kilómetros que separan el hotel del aeropuerto internacional.
- ✓Prueba la opción de barbacoa en la cena, una de las más amplias de la carta del restaurante familiar.
Por qué nos gusta
- Un jacuzzi sin el precio de cinco estrellas
- Habitaciones familiares climatizadas con escritorio
- Una carta que va de África a Italia
- Recepción abierta las 24 horas para llegadas tardías
Por qué encanta a los viajerosElegimos Kristov's House para un viaje de trabajo que acabó alargándose más de lo previsto, y el jacuzzi de la terraza fue lo que más usamos, sobre todo tras reuniones que se alargaban. Las habitaciones eran sencillas pero cómodas, con el aire acondicionado luchando contra la humedad de Port Harcourt. La cena en el restaurante daba para variar, africana una noche, pizza la siguiente, así que nunca nos aburrimos. No es un hotel llamativo, pero por el precio y el jacuzzi cumplió justo lo que necesitábamos.