




Hilton Fuzhou
18 minutos a pie del templo Xichan, con spa de propina
Sobre este hotel
El Hilton Fuzhou combina una sólida oferta de bienestar, una piscina cubierta y un jacuzzi con instalaciones de spa, con una ubicación realmente cercana a dos lugares destacados de la ciudad: el templo Xichan está a 18 minutos a pie, y el parque del lago Oeste de Fuzhou se encuentra a 5 km. Las parejas valoran especialmente bien la ubicación, con una puntuación de 9,4 para una escapada en pareja, lo que indica buenas vistas y confort general más allá de la sola piscina. A 47 km del aeropuerto internacional de Changle, es una distancia similar a la mayoría de los hoteles centrales de la ciudad, lo que hace mínimo el compromiso por esta ubicación. Es una excelente opción versátil para una pareja o viajero solo que quiere tanto una verdadera piscina cubierta con jacuzzi como turismo real a poca distancia a pie.
- Piscina cubierta
- Jacuzzi
- Cerca del templo Xichan
- Instalaciones de spa
Nuestra opinión
Este hotel conviene a una pareja o viajero solo que quiere una estancia de bienestar de cinco estrellas con turismo real justo al lado, dados los 18 minutos a pie hasta el templo Xichan y la buena puntuación de ubicación de otros huéspedes. Es una buena opción para una escapada urbana corta y no para un viaje familiar, ya que las instalaciones aquí se inclinan más hacia las parejas que hacia los niños en concreto.
- ✓Camina hasta el templo Xichan a primera hora o al atardecer para evitar el calor de mediodía en los 18 minutos de trayecto.
- ✓Visita el parque del lago Oeste de Fuzhou como una media jornada en vez de intentar combinar esa visita con la del templo el mismo día.
- ✓Reserva el jacuzzi y las instalaciones de spa para después de un día de turismo en vez de por la mañana antes de salir.
Por qué nos gusta
- 18 minutos a pie del templo Xichan
- 5 km del parque del lago Oeste de Fuzhou
- Piscina cubierta junto a un verdadero jacuzzi
- Valorado con un 9,4 por las parejas solo por la ubicación
Por qué encanta a los viajerosCaminamos hasta el templo Xichan la primera noche, los 18 minutos pasaron rápido con el aire más fresco, y pasamos el resto de la estancia entre la piscina cubierta y una media jornada en el parque del lago Oeste. El jacuzzi se convirtió en nuestra rutina de fin de día, y se entiende fácilmente por qué otras parejas valoran tan alto esta ubicación.