




DoubleTree by Hilton Ningbo - Chunxiao
Habitaciones junto al mar y piscina interior con vistas al agua
Sobre este hotel
Este es el único hotel de la lista que se siente como un resort en lugar de un hotel de negocios: acceso directo a la playa, terraza soleada y jardín frondoso rodean la piscina interior, y las habitaciones ofrecen balcones y vistas al mar junto a minibar, televisión de pantalla plana y aire acondicionado en todas las categorías. Pista de tenis, club infantil, sala de karaoke y zona de juegos interior completan la oferta familiar, y el restaurante familiar sirve cocina china, japonesa e internacional con un desayuno buffet que incluye especialidades locales. El hotel está a unos 61 kilómetros del aeropuerto internacional de Ningbo Lishe y 25 kilómetros de Tiantong Temple, bien alejado del grupo hotelero del centro cerca de Tianyi Square y el Old Bund.
- Ubicación junto al mar
- Piscina interior
- Terraza y jardín
- Club infantil
Nuestra opinión
Esta opción conviene a familias o a quien busque una escapada cerca del mar en lugar de una estancia de negocios en el centro, ya que la piscina interior se combina con vistas al mar, pista de tenis y club infantil en lugar de una planta de spa o salas de conferencias. Quien planee todo el viaje en torno a Tianyi Square o el Old Bund debe esperar un trayecto largo en taxi desde aquí.
- ✓Pide expresamente una habitación con balcón y vista al mar; no todas las categorías dan al agua aquí.
- ✓Prevé tiempo extra de trayecto hacia el centro, ya que el hotel está a unos 61 kilómetros del aeropuerto.
- ✓Usa el club infantil y la zona de juegos para liberar unas horas de adultos junto a la piscina.
Por qué nos gusta
- Acceso directo a la playa con vistas al mar
- Piscina interior en un entorno de jardín frondoso
- Pista de tenis y club infantil dedicado
- Habitaciones familiares con balcones privados
Por qué encanta a los viajerosElegimos este hotel en lugar de uno del centro de Ningbo específicamente por el mar, y la piscina interior se convirtió en el plan alternativo la tarde gris y ventosa en que la vista al mar se disfrutaba mejor desde la terraza. El club infantil regaló un par de horas tranquilas junto al agua, y cenar en el restaurante familiar evitó cualquier debate entre cocina china y japonesa esa noche.