




Hotel Indigo Ningbo Riverside by IHG
Una verdadera rareza, una piscina infinita junto al agua
Sobre este hotel
El rasgo distintivo del Hotel Indigo es una piscina infinita, un elemento poco común entre los hoteles de negocios de Ningbo, junto a una piscina interior aparte y un gimnasio con acceso a terraza soleada. Las habitaciones familiares ofrecen comodidades modernas con wifi gratis, televisión y aire acondicionado en todas las categorías. El restaurante cubre brunch, comida, cena, té de la tarde y cócteles con cocina de marisco, steakhouse, local, asiática, internacional y europea. El hotel está a dos pasos del parque Moon Lake y cerca de Tianyi Pavilion y la estación de tren de Ningbo, a unos 14 kilómetros del aeropuerto internacional de Ningbo Lishe. Las parejas han valorado especialmente la ubicación en reseñas recientes del establecimiento.
- Piscina infinita
- Piscina interior
- Cerca del parque Moon Lake
- Carta gastronómica variada
Nuestra opinión
Esta opción conviene a viajeros que quieren una piscina realmente espectacular, el borde infinito sigue siendo raro en esta ciudad, junto a una ubicación accesible a pie cerca del parque Moon Lake. Los huéspedes centrados en una carta de tratamientos de spa completa deberían mirar el Westin o el Shangri-La, ya que la oferta de bienestar del Hotel Indigo se queda en las piscinas y el gimnasio en lugar de llegar a masajes o sala de vapor.
- ✓Programa un baño a última hora de la tarde si la luz sobre la piscina infinita forma parte del atractivo.
- ✓Camina hasta el parque Moon Lake desde el hotel en lugar de reservar un taxi para ese trayecto corto.
- ✓Reserva mesa para el té de la tarde fuera de los horarios de comida habituales, dado el horario más amplio.
Por qué nos gusta
- Una verdadera rareza, una piscina infinita
- Piscina interior aparte y gimnasio
- A dos pasos del parque Moon Lake
- Horario gastronómico amplio hasta el té
Por qué encanta a los viajerosLa piscina infinita fue la razón para elegir este hotel en lugar de otra dirección del centro de Ningbo, y cumplió su fama desde el primer baño nocturno, con la vista al río extendiéndose más allá del borde. Caminar hasta el parque Moon Lake a la mañana siguiente antes del desayuno, y volver para el té de la tarde del restaurante con un horario más amplio de lo habitual, hizo que el viaje se sintiera menos rígido que un desplazamiento de negocios típico por la ciudad.