




Beijing Marriott Hotel Northeast
Piscina cubierta y bañera de hidromasaje para relajarse todo el año
Sobre este hotel
El Beijing Marriott Hotel Northeast ofrece un escape sereno con su atractiva piscina cubierta, perfecta para un refrescante chapuzón sin importar el clima exterior. Adyacente a la piscina, una relajante bañera de hidromasaje proporciona un lugar ideal para desconectar después de un día explorando Pekín o asistiendo a reuniones. Las instalaciones de spa del hotel amplían la relajación, mientras que el gimnasio atiende a quienes mantienen su rutina de ejercicios. Las noches se pueden pasar disfrutando de las diversas opciones culinarias en los dos restaurantes del hotel o socializando en el elegante bar/salón, creando una estancia equilibrada para cada huésped.
- Piscina cubierta
- Bañera de hidromasaje
- Spa de servicio completo
- Apto para niños
Nuestra opinión
Recomiendo el Beijing Marriott Hotel Northeast a viajeros que quieran una piscina cubierta acogedora y jacuzzi en un cinco estrellas, con un spa completo y un gimnasio moderno. Hay dos restaurantes elegantes y un bar con salón en el hotel, y el ambiente apto para niños encaja con familias. Una nota de 8,2 sobre 119 opiniones es buena. Es un hotel de negocios cuidado, no un boutique.
- ✓Asegúrate de usar la bañera de hidromasaje después de un largo día de turismo para una relajación máxima.
- ✓Aprovecha el gimnasio y la piscina cubierta para una rutina de bienestar completa durante tu estancia.
- ✓Explora las opciones gastronómicas del hotel; los dos restaurantes y el bar ofrecen variedad para diferentes gustos.
Por qué nos gusta
- La atractiva piscina cubierta para todas las estaciones
- Bañera de hidromasaje relajante para desconectar
- Spa de servicio completo para mimarse
- Ambiente apto para niños
Por qué encanta a los viajerosEstuvimos en Pekín por un viaje de trabajo de cinco días y acabamos usando la piscina interior casi todas las noches, sobre todo porque el jacuzzi justo al lado lo convertía en un hábito fácil y no en una obligación. El spa de arriba merece una reserva al menos una vez, y tener dos restaurantes nos evitó planear la cena en torno a un taxi. No es llamativo, pero para un viaje de negocios con una opción real de desconexión, cumplió cada noche.