




Kempinski Hotel Beijing Yansha Center
Una piscina cubierta y bañera de hidromasaje en un hotel de lujo en Pekín
Sobre este hotel
El Kempinski Hotel Beijing Yansha Center ofrece un refugio confortable con su atractiva piscina cubierta, perfecta para nadar sin importar el clima exterior. Adyacente a la piscina, una bañera de hidromasaje proporciona un lugar relajante para desconectar después de un día explorando Pekín. Las mañanas pueden comenzar con un refrescante chapuzón, seguido de un desayuno en uno de los restaurantes del hotel. La propiedad también cuenta con un gimnasio bien equipado y un spa para una mayor rejuvenecimiento. Las noches ofrecen una selección de dos bares para tomar una copa, lo que facilita una estancia tranquila.
- Piscina cubierta
- Bañera de hidromasaje
- Spa de servicio completo
- Apto para niños
Nuestra opinión
Este hotel es ideal para viajeros que valoran la comodidad de una piscina cubierta y una bañera de hidromasaje, especialmente durante los meses más fríos o para aquellos que prefieren un ambiente controlado para nadar. Las familias lo encontrarán adecuado debido a sus comodidades para niños, mientras que los viajeros de negocios pueden beneficiarse del centro de negocios y el servicio de traslado al aeropuerto. Aquellos que busquen una escena de piscina vibrante y bulliciosa podrían encontrar el ambiente aquí más tranquilo, centrado en la relajación y el confort.
- ✓Planifica tu baño por la mañana para disfrutar de una experiencia más tranquila en la piscina.
- ✓Aprovecha la bañera de hidromasaje para un relajante remojo después de un largo día de turismo.
- ✓Explora las opciones gastronómicas dentro del hotel para comidas y bebidas convenientes.
Por qué nos gusta
- La atractiva piscina cubierta para nadar todo el año
- Una relajante bañera de hidromasaje para desconectar
- Múltiples opciones de restaurantes y bares en el lugar
- Servicios aptos para niños para familias
Por qué encanta a los viajerosSiempre acabábamos volviendo a este hotel en nuestros viajes a Pekín, porque la organización alrededor de la piscina hace fácil la noche: primero el jacuzzi, luego un paseo hasta uno de los dos bares sin necesitar abrigo. Varias salas de restaurante nos evitaron repetir comida durante una estancia de cuatro noches, y el estilo algo clásico de las habitaciones se sentía más asentado que de moda, algo que encajaba mejor con un viaje de trabajo que una decoración más llamativa.