




The Cellars-Hohenort
Dos piscinas en una finca vinicola de Constantia
Sobre este hotel
The Cellars-Hohenort reparte dos piscinas separadas por su finca de Constantia Valley, entre jardines reconocidos mundialmente y viñedos en activo en las laderas de Table Mountain. Fresh Wellness Spa ofrece un programa holistico con baño de vapor, salas de tratamiento facial y masaje, junto a una pista de tenis, y dos restaurantes premiados sostienen el lado gastronomico, incluido The Conservatory, construido alrededor de un roble de 300 años. Las habitaciones tienen vistas a Table Mountain o a los jardines cuidados, decoradas con obras de artistas sudafricanos, y el jardín botánico de Kirstenbosch queda a solo 4 km. Un conserje dedicado puede organizar un paseo por los viñedos o un turno de spa junto a cualquiera de las dos piscinas, manteniendo la finca serena desde la mañana hasta la cena.
- Dos piscinas de finca
- Spa Fresh Wellness
- Restaurantes premiados
- Entorno de Constantia Valley
Nuestra opinión
Dos piscinas en una misma finca vinicola es una configuracion poco comun, que conviene a viajeros que planean una estancia más lenta centrada en gastronomia y vino en vez de una base en el centro. Los 15 minutos en coche hasta el centro mantienen la finca tranquila sin aislarla de la ciudad. Es una opción para parejas o aficionados al vino más que para grupos que buscan ambiente animado en la piscina.
- ✓Reparte el tiempo entre las dos piscinas de la finca en vez de quedarte en una sola toda la estancia.
- ✓Reserva The Conservatory para al menos una cena, construido alrededor de un roble de 300 años.
- ✓Visita el jardín botánico de Kirstenbosch el mismo dia que una mañana de piscina, a solo 4 km.
Por qué nos gusta
- Dos piscinas en la finca
- Fresh Wellness Spa con baño de vapor
- Dos restaurantes premiados en el lugar
- Viñedo y jardines en activo
Por qué encanta a los viajerosTener dos piscinas repartidas por la finca de Constantia da a The Cellars-Hohenort un ritmo distinto al de un hotel urbano con una sola piscina, construido en torno a los viñedos y jardines en vez de una terraza compacta. El spa y su baño de vapor completan una estancia más lenta, y con Kirstenbosch a solo 4 km y el centro a 15 minutos en coche, logra un buen equilibrio entre la calma de la finca y el acceso a la ciudad.